Capítulo 102: A cada uno su propio infierno

Fue entonces cuando una voz crepitó en el aire. Distorsionada. Inhumana en su neutralidad.

—Estás progresando bien.

Silencio. Luego:

—Quería asegurarme de que estuvieras listo para ver lo que queda de mis fracasos.

Las pantallas cambiaron.

Una sala. Tanques medio llenos. Cuerpos incompletos, ma...

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