Absurda necesidad

Solo cuando le ofrezco la mano, abre lentamente los dedos para rodear mi palma expectante. Me agarra con fuerza, pero no digo nada, ni siquiera cuando está a mi lado y me abraza como si su vida dependiera de ello.

Ella acaba de pasar por algo traumático, ambos lo pasamos.

Y no estoy aquí para juzg...

Inicia sesión y continúa leyendo