Moriremos aquí

Tomo una rebanada de pan con dedos temblorosos, arrancando un trozo para echármelo a la boca.

Tommy me mira fijamente. Le devuelvo la mirada y devoro mi comida. No es mucho, pero es mejor que nada. Y necesito cada gramo de alimento que pueda conseguir ahora mismo. Quién sabe cuándo nos volverá a da...

Inicia sesión y continúa leyendo