Capítulo 177

Se levanta y en segundos sus pantalones caen al suelo, el cinturón tintinea contra el suelo de madera y su polla está en mi entrada, arrastrando su punta por mi sexo, tortuosamente lento. —Esto va a ser duro… y rudo —dice con voz ronca.

Asiento con la cabeza habiendo perdido toda capacidad de habla...

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