Capítulo 183

Despierto desorientada, confundida y somnolienta; mi cuerpo se siente como si hubiera envejecido cinco años. A pesar de la incomodidad, el aroma que me rodea es tranquilizador. Presiono la nariz contra su pecho, lo inhalo y al instante revivo. Mis ojos se abren y me encuentro con unos penetrante...

Inicia sesión y continúa leyendo