Capítulo 269

Se queda callado, y es como si no necesitara responder, porque su rostro se derrumba. —Yo no me largué de tu lado.

—¿Ah, no? ¿Cómo le llamarías tú entonces?

—Harto de tus mamadas, para ser honesto.

—¿Perdón?

—Nunca entendí tu problema conmigo. Era como si me odiaras tanto, y nunca supe por qué. Así ...

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