294: El despreciable Marcus Carter

Desde la perspectiva de Theo

El bar era una mancha de luces débiles y aire rancio, los letreros de neón arrojando un brillo enfermizo sobre las mesas pegajosas, el riff cansado de rock de la rockola taladrándome los nervios.

Estaba despatarrado en la silla, el vaso de whisky cubierto de condensaci...

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