36 ese debería ser yo

—Maldita sea, eres tan estrecha. Te amo, cariño. Ven conmigo.

Dije entre jadeos mientras me movía dentro y fuera del apretado núcleo de Margaret.

—Ahhh Erox, estoy llegando, cariño. Por favor, más rápido.

Maldigo muchas veces, sus gemidos añadiendo combustible a mi duro miembro, haciéndome mover ...

Inicia sesión y continúa leyendo