49 castigo

Tres días habían pasado desde que mi abuela murió, y aún no podía aceptarlo. La culpa me carcomía, una bestia implacable. Si tan solo no hubiera estado tan enfocado en esa supuesta princesa, si tan solo le hubiera prestado algo de atención a mi abuela esa noche en el bar. Claramente necesitaba a alg...

Inicia sesión y continúa leyendo