Capítulo 110: Memoria lejana

La mañana llegó demasiado rápido, sin voces, sin más pasos que los míos, y sin el distante traqueteo de los sirvientes ocupándose de sus deberes.

Era solo... silencio.

Me quedé mirando el techo desconocido por un largo momento antes de exhalar lentamente y sentarme mientras la tranquilidad persistí...

Inicia sesión y continúa leyendo