Capítulo 121: Quédate conmigo

El silencio flotaba entre nosotros, no del tipo vacío ni del sofocante, sino algo diferente; algo más pesado, que ambos cargábamos.

Mis dedos seguían entrelazados con los suyos, descansando entre nosotros mientras me apoyaba en él, con la mirada fija en la tumba. Mis ojos se demoraron en las palabr...

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