Capítulo 18: Completamente consciente

Rosemarie chasqueó la lengua mientras tiraba de la cinta métrica, rodeando mi cintura.

—Oh, ¿puedes ver esto? —Sus ojos se iluminaron, mirándome a mí y luego a la medida—. ¡Una figura como la tuya es el sueño de cualquier sastre! Ni muy delgada, ni muy ancha, y esas curvas... ¡Oh, Diosa de la Luna...

Inicia sesión y continúa leyendo