Capítulo 22: Excusas ridículas

—Eres imposible —murmuré, pero no había malicia en el insulto. Aunque intenté sonar como si él estuviera loco.

¿Cómo te sentirías si alguien te regañara por ser terco? ¿Cómo podía resultarle tan interesante?

Quería decirle eso, pero debía de estar diciéndolo porque tenía alucinaciones debido a la ...

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