Capítulo 47: Como una viuda

La voz divertida de Romina irrumpió entre nosotros antes de que pudiera siquiera ordenar mis pensamientos.

—¡Qué escena tan romántica! ¡Oh, el amor está en el aire!

Giré la cabeza hacia ella de golpe, y el calor subió a mis mejillas tan rápido que casi dejo caer el ramo.

—¡R-Romina!

Casi había o...

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