Tierras extrañas

Al ponerse de pie, se encontraron parados sobre un espeso humo. El humo era oscuro en algunos lugares y en otros era blanco. Les resultaba muy difícil mirarse entre ellos.

—Es mejor si mantenemos los ojos cerrados —dijo Xie—. Cortad un trozo de vuestra ropa y vendaos los ojos. El humo adelante podr...

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