Capítulo 53 Locura

—Nate, suéltame por favor —intenté zafarme, pero el nudo que me había hecho en mis manos estaba muy apretado. Nate se miraba cómo un loco, estaba despeinado y desarreglado, no parecía el tipo de antes. 

—La policía fue a buscarme ayer —murmuró, paseándose de un lado a otro— Suerte que logré escapar...

Inicia sesión y continúa leyendo