Capítulo 187 Un encuentro salvaje en el patio trasero

El pecho de la señora Romy fue tocado de repente, haciéndola pensar que la estaban atacando. Justo cuando estaba a punto de gritar, una mano cubrió su boca y la voz de Leonard susurró en su oído.

—Tía Romy, no grites, soy yo —dijo Leonard, y su voz hizo que la señora Romy se relajara.

—Leonard, ¿q...

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