Capítulo 40 Capítulo 40

La mañana siguiente me levanté antes que Alex. El documento seguía exactamente donde lo habíamos dejado, sobre el escritorio, abierto por la primera página. Me serví café, me senté frente a él y lo leí otra vez desde el principio. Sin la urgencia de la primera noche. Sin el ruido de los celos ni de ...

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