Capítulo 66 Capítulo 66

La mañana siguiente a la entrega del estudio no empezó con un correo ni con un burofax. Empezó con una llamada de Irene a las siete y cuarenta.

—Necesito que vengas —dijo sin saludo—. No es la obra. Es algo más raro.

Llegué en veinte minutos. El local olía todavía a pintura nueva. Irene estaba de ...

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