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—¿Cómo te atreves a decirme que no pudiste traerla aquí? —gritó Hugh, lanzando su escritorio sin esfuerzo.

—L-lo siento, alfa. El alfa de la manada de la luna azul se involucró, matando a los demás en el proceso —respondió el beta de Hugh, temblando ante él, lo que enfureció aún más a Hugh. Odia cu...

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