Capítulo 31 Después de la calamidad

—¿Estoy... todavía viva?— No podía creerlo, una lágrima aún colgaba en la esquina de su ojo.

Cuando las olas la arrastraron, debió sentirse completamente desesperada.

Sin pensarlo, la abracé. En ese momento en que casi desaparece, nunca había tenido tanto miedo de perder a alguien.

Tal vez sentía...

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