51. Simplemente hazlo

Aurora permaneció en silencio a pesar de que la boca del hombre lobo estaba abierta, lista para desgarrar su cuerpo. Sin embargo, no se le pasó por la mente dispararle y acabar con su amante. Hoy era su último día.

—¡Hazlo, Igor! No me arrepentiré si muero en tus manos —dijo Aurora mientras miraba ...

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