53. Báñese juntos

Aurora no respondió a la pregunta de Igor. Vio varias llaves sobre el ombligo. Pensó que si era una llave, podría usarse para liberar las cadenas de hierro que ataban tanto las manos como los pies de Igor. Una por una, los candados que sujetaban las cadenas de hierro se aflojaron.

—¡Dime! ¿Qué quie...

Inicia sesión y continúa leyendo