Capítulo 135 La amiga que el cielo eligió para ella

Amara se apresuró y estrechó a Isabella en un fuerte abrazo.

—Lo siento mucho, Isabella. Soy tu amiga y, sin embargo, no pude hacer nada para ayudarte.

Había intentado encontrar una manera de sacar a Isabella, pero cada intento había fracasado. Lo único que podía hacer era quedarse al margen y ver...

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