Capítulo 14 Beatrice, el cisne que adoraban

Isabella se apoyó en el marco de la puerta, dejando que su mirada vagara hacia la esquina de su escritorio. Allí descansaba una pila de bocetos de diseño; los mismos que se había quedado terminando toda la noche.

Los trazos de lápiz eran limpios y estaban llenos de vida. Solo cuando sostenía un láp...

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