Capítulo 158 Los que mataron a Beatrice merecen morir

—Beatrice te está esperando en casa. Está esperando a que le prepares costillas glaseadas con miel.

Habló suavemente, frotándole la espalda en círculos lentos. Su mirada se desvió hacia la ventana oscura, con los ojos cargados de tristeza.

El forcejeo de Isabella disminuyó. Sus ojos seguían vacíos...

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