Capítulo 52 La muerte fue demasiado amable para ella

Por un momento fugaz, Isabella se había permitido una esperanza egoísta—después del accidente, sus padres vendrían a verla. Aunque fuera solo para regañarla, aunque no trajeran más que juicios... al menos vería sus caras.

Pero nunca vinieron. Ni una sola vez.

La enfermera empujó la puerta, llevand...

Inicia sesión y continúa leyendo