Capítulo 54 A nadie que se le acerque le vaya bien

El corazón de Isabella latía tan fuerte que sentía que podría romperle las costillas. No había esperado que Juniper se moviera tan rápido—tan rápido que, antes de que pudiera tomar aire, el daño ya estaba hecho.

Intentó mover las piernas fuera de la cama, pero eran un peso muerto, pesadas como plom...

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