Capítulo 58 ¿Por qué no se ha dado por vencido todavía?

Thomas sintió como si alguien le hubiera clavado una hoja en el pecho. ¿Cómo podía alguien como Isabella—radiante, cálida, una vez llena de vida—rebajarse tanto a los pies de William?

—Isabella, no vayas con él. Ven aquí. Te llevaré lejos.

Ella cerró los ojos. ¿Por qué no se rendía? Su persistenci...

Inicia sesión y continúa leyendo