Capítulo 76 Nadie vendrá a salvarla

La criada no tenía idea del tipo de infierno que Isabella había soportado. Era demasiado joven para llevar tantas cicatrices.

Arrodillada a su lado, la criada le dio una suave palmadita en la mejilla, sondeando con delicadeza.

—¿Puedes oírme? ¿Entiendes lo que digo?

No hubo reacción. Incluso cuand...

Inicia sesión y continúa leyendo