Capítulo 86 El corazón de William nunca será suyo

Después de su medicación, la enfermera llevó a Isabella en su silla de ruedas al jardín trasero, como lo hacía cada día, para dejarla sentarse al sol. Isabella entrecerró ligeramente los ojos, el calor en su rostro despertando el recuerdo del pequeño gato que había visto ayer. Se preguntó si había e...

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