Capítulo 94 Admirándola desnuda

Isabella no podía irse, y no lo haría.

Beatriz ya estaba muerta, e Isabella le había hecho una promesa. La cumpliría, sin importar qué.

Incluso sabiendo que la torturarían hasta la muerte, tenía que quedarse al lado de William. Solo entonces Beatriz descansaría en paz.

—Amara, no gastes tu alient...

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