Capítulo 107 En aprietos

Diego:

Ambra, con su eterna sensualidad, pretende arreglar lo que ya está irremediablemente roto. Se acomoda sobre mí en un intento desesperado de provocarme, y con un gesto calculado empieza a desabotonarse la blusa, dejando que sus pechos queden al descubierto como si eso fuera suficiente para de...

Inicia sesión y continúa leyendo