Capítulo 116 ¿Tu Enzo es mi Enzo?

Antonella:

—Buenas tardes —saluda una chica en la entrada del restaurante, mientras me mentalizo en disfrutar del momento y, por un instante, olvidar que estuve atada de por vida a un hombre que no logré amar jamás y que me hirió a niveles insospechados.

Caminamos hacia el interior del restaurante...

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