Capítulo 127 Necesito que hablemos

Diego:

Sabiendo que no debo hacerle daño físico a Ambra, suelto su mandíbula y la dejo allí, asustada, en medio de la habitación.

Agobiado por todo lo vivido, decido no volver al hospital. Llamo a mi secretaria y le pido que derive a mis pacientes con otro médico para poder despejar la mente. Susp...

Inicia sesión y continúa leyendo