Capítulo 148 No me arrepiento

Diego:

Un nuevo día ha llegado, y debo ir por mi hijo a casa de la hermana de Roberta, además de llevar a Antonella a cambiarse de ropa. Beso su frente y luego sus mejillas, intentando que despierte con tranquilidad, y no como muchas veces, en que está asustada. Por fin abre los ojos, y puedo decir...

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