Capítulo 193 Sin trampas ni caretas

Antonella:

Dejo el teléfono sobre la mesita de noche y me quedo mirando hacia el techo, pensando una y mil cosas a la vez, mientras instintivamente pongo una mano sobre mi vientre, sin poder creer que tengo un ser vivo dentro de mí.

«Diego es un ser vivo y vive dentro de ti. —¿Cuándo será el día e...

Inicia sesión y continúa leyendo