Capítulo 210 ¡Ganamos!

Antonella:

El juez entra a la sala; todos nos ponemos de pie y, cuando él se sienta, lo imitamos. Él es como un dios aquí. Nos saluda con cordialidad, pero con el rostro serio; definitivamente sería muy difícil sobornar a este hombre.

«Guardaré mis ahorros. —Ya no tienes ahorros. —Tienes razón.»

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