Capítulo 214 ¡Ay, no!

Antonella:

Dejo el bolso en el suelo y trato de abrir la puerta con ambas manos. Quizás no lo hice con la fuerza suficiente la primera vez; con esto del embarazo... ¡uf! Lo gorda que estoy no me deja ni moverme. En fin, lo intento una y otra vez, pero la maldita puerta no se abre. El corazón me lat...

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