Capítulo 218 ¡Voy por ti!

Diego:

Conduzco a toda velocidad hacia la casa de Bruno, intentando entender por qué Antonella fue hasta allí. Solo sé que debo darme prisa. El semáforo en rojo me impide avanzar; los segundos se vuelven eternos. Un mendigo se acerca a mi ventana y la golpea suavemente. Le hago un gesto con la mano...

Inicia sesión y continúa leyendo