Capítulo 22 Licencia para fingir.

Antonella:

El estómago me ruge; una sopa no basta para dormir tranquila. Espero a que Bruno empiece a roncar como foca para bajar a la cocina. Al primer ronquido, sé que no despertará, así que bajo rauda y preparo un sándwich que devoro con ansias. Satisfecha, vuelvo al cuarto, me lavo los dientes ...

Inicia sesión y continúa leyendo