Capítulo 235 Primer llanto de vida

Antonella:

Dejo que Diego me examine. Cuando termina, entra a la sala el anestesista, saluda a Diego y luego me mira a mí. Se queda ahí, cruzado de brazos. Me pregunto qué tienen en la cabeza estos hombres que están tan serenos. Luego pienso: la única con dolores aquí soy yo; por lo tanto, es obvio...

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