Capítulo 26 El instante que lo cambió todo.

Diego:

Sonrío al terminar. Me cuesta bajarme; este escenario es mi relajo, mi escape. Sé que alguien más debe subir, pero no me voy de aquí sin cantar una última vez.

Al llegar a la mesa, veo a Bernardo distinto, y solo imagino que he desafinado al cantar.

—¿Tan mal canté? —pregunto, mientras me ...

Inicia sesión y continúa leyendo