Capítulo 28 Fue un placer.

Diego:

No es mi esposa, es una desconocida; solo sé su nombre. Mientras la embisto, el placer nos envuelve y el orgasmo me vence sobre ella. Entre besos tímidos y miradas directas, me regala una sonrisa cargada de vergüenza y complicidad.

Jamás se me pasó por la mente engañar a mi esposa, pero no ...

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