Capítulo 38 Confesión de una locura.

Antonella:

Por fin termina la reunión de padres, y digo por fin porque hice el ridículo toda la tarde. Todos se despiden con cordialidad hasta que llega el turno del matrimonio De Luca, y mi estómago se revuelve. Ella me mira con indiferencia, recordándome que me acosté con su marido; no soy una sa...

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