Capítulo 44 ¿Celoso?

Antonella:

Me quedo callada abruptamente al ver cómo su pecho... ¡Y qué pecho! Sube y baja con más intensidad, y su mandíbula se aprieta, mientras ruego que no se la fracture. No puedo mentir al decir que me molesta que aparezca en el cuarto de hotel, que comparto con mi querido esposo, a pedirme e...

Inicia sesión y continúa leyendo