Capítulo 52 El segundo recreo.

Antonella:

Los ronquidos de Solcito no son impedimento para soñar despierta y sonreír al recordar todo lo que he vivido últimamente. Se vuelven un ruido de fondo, constante, casi ajeno, mientras mi mente se escapa a otros lugares, a otras palabras, a otras sensaciones que todavía no existen del tod...

Inicia sesión y continúa leyendo