Capítulo 8 Corazón en guardia

Antonella:

Al llegar al colegio, corro a la cafetería. Devoro un sándwich con té a toda prisa y me dirijo a la oficina de Cinnia. Ella me espera tras su gran escritorio, instalada como dueña y señora de un establecimiento que sus padres le regalaron.

—¡Buenos días! —exclamo contenta de verla—. ¿Pu...

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