Historias compartidas

Los ojos de James se desvían.

—Finalmente estábamos en la cima de nuestra profesión. Los mejores de los mejores. Éramos reverenciados y celebrados por el inframundo, y simplemente no había a dónde ir. Nada que conquistar. Como resultado, buscamos nuevos desafíos y comenzamos a apuntar a coleccionist...

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