Veinte

Tomé una respiración profunda, intentando calmar mi corazón acelerado. Parecía que siempre había alguien observándome, y la constante vigilancia se estaba volviendo sofocante. No podía soportarlo mucho más.

Buscando consuelo y orientación, decidí contactar a Athena, mi amiga y confidente de confian...

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